Argentina: Cooperativas en Programa Social Argentina Trabaja


Serán para las cooperativas que se armen con desocupados. En marzo del año próximo, la administración kirchnerista lanzará en Córdoba este plan que ya se implementa en el conurbano bonaerense. Hay dudas sobre el funcionamiento.
El Ministerio de Desarrollo Social de la Nación lanzará en Córdoba, en marzo del año próximo, el Programa Social Argentina Trabaja. Este ambicioso plan, que ya se puso en marcha en el conurbano bonaerense, consiste en conformar cooperativas laborales con desocupados, que manejarán los intendentes.

Se calcula que el plan implicaría volcar unos 500 millones de pesos en esta provincia. Si bien aún no hay precisiones oficiales, la cifra surge porque a Córdoba normalmente le corresponde alrededor del 10 por ciento de cada plan asistencial nacional. Y la administración kirchnerista invertirá en todo el país cerca de cinco mil millones en este programa. Para las intendencias cordobesas implicaría una fortuna: el presupuesto provincial prevé que al final de este año todos los municipios y comunas de Córdoba hayan recibido 1.750 millones de pesos de coparticipación impositiva.

Claro que, del monto total, una buena porción se distribuirá en el conurbano bonaerense. De hecho, allí ya está en marcha la primera etapa, con una inversión de 1.500 millones de pesos, lo cual insume, desde ya, el 30 por ciento del total.

En los primeros 45 días de funcionamiento en territorio bonaerense, según datos oficiales del Ministerio de Desarrollo Social, se inscribieron 36 mil desocupados que lograron incorporarse a una cooperativa y cobran 1.300 pesos mensuales.

Desde la Casa Rosada estiman que en la mayor provincia argentina se crearán 100 mil nuevos puestos de trabajo.

Las previsiones para Córdoba también son optimistas. Creen que alrededor de 20 mil desocupados conseguirán sumarse a estas cooperativas.

Antes del arranque local de esta asistencia, desde el Gobierno provincial y los intendentes no kirchneristas abren el paraguas. Rescatan como positiva la metodología del cooperativismo, pero enumeran interrogantes sobre si el plan no corre el riesgo de convertirse en un instrumento electoral para los intendentes afines a los K.

Si bien en el año próximo no hay elecciones, será un período en el cual la actividad política y partidaria no estará ausente, por cuanto se irán delineando las candidaturas para la renovación de autoridades en 2011.

Tampoco pasa inadvertido otro dato: en caso de aprobarse la reforma política en el Congreso Nacional, que incluye las discutidas elecciones internas abiertas, obligatorias y simultáneas, fogoneadas por el kirchnerismo, el clima electoral se anticipará.

Cooperativismo. El programa Argentina Trabaja, que fue anunciado por la presidenta Cristina Fernández el 14 de agosto, consiste en que el Estado nacional destine más de 5.000 millones de pesos para que los intendentes hagan obras públicas.

En lugar de contratar a empresas privadas, deberán conformar cooperativas de no más de 60 desocupados, que se encargarán de realizar desagües, redes cloacales y de agua, cordones cuneta, pavimento y viviendas sociales.

Los integrantes de las cooperativas, que se denominarán "efectores sociales", serán monotributistas sociales, estarán cubiertos por un seguro y cobrarán adicionales por hijo. Además, se les hará un descuento para financiar una obra social.

Los cooperativistas recibirán un salario básico de 1.300 pesos, con jornadas laborales de siete horas, durante cinco días hábiles de la semana. Los sábados deberán cumplir cinco horas de capacitación.

Del plan no podrán participar quienes reciban la asignación familiar universal por hijo, otra de las medidas recientes de la administración K.

Si bien los desocupados se inscribirán en los municipios sin intermediarios, los intendentes serán los encargados de organizar las cooperativas y de decidir la obra pública que realizarán. Éste es el punto más discutible del programa.

También las organizaciones sociales, como las piqueteras, tendrán acceso al plan. La mayoría de estas agrupaciones –oficialistas y opositoras– tienen conformadas cooperativas que integran sus militantes.

En el ámbito nacional, la oposición ya denunció que se entregarán fondos a los intendentes que apoyan al kirchnerismo.

Desde la Casa Rosada rechazan esta acusación y argumentan que las cooperativas funcionarán en todos los municipios del país, cualquiera sea el color político del intendente.

Interrogantes. El programa Argentina Trabaja despierta también interrogantes en Córdoba, pese a que faltan más de 90 días para que se implemente. Se rescata la metodología del cooperativismo, pero dudan sobre la connotación política que pueda tener esta asistencia que manejarán los intendentes.

El presidente del foro de intendentes radicales, Alberto Giménez, hizo algunas advertencias. "Puede funcionar si hay un espíritu cooperativista, que faltó en experiencias anteriores. La idea puede ser buena, pero tengo dudas de su implementación. Se puede convertir en otra herramienta de clientelismo político", afirmó el intendente de Mina Clavero.

Por su parte, Sergio Lorenzatti, subsecretario de Cooperativismo y Mutualismo de la Provincia, hizo hincapié en los controles. "El cooperativismo es una excelente herramienta, siempre y cuando se la implemente bien, con un acompañamiento y fuerte control por parte del Estado. Además, es fundamental la capacitación. El interrogante mayor es qué pasa si se acaba el financiamiento estatal. Si hay continuidad, será un logro. Si esto no ocurre, será sólo otro mecanismo electoral".

Desde un organismo no gubernamental, como el Instituto para el Financiamiento de Cooperativas de Trabajo de Córdoba, su titular, el abogado Gustavo Valdez, afirmó que hay experiencias dispares sobre estos emprendimientos. "El que se acaba de anunciar es un plan parecido al que se desarrolló para construir los Centros de Integración Comunitarios (CIC). En algunos lugares funcionó bien y en otros fue un fracaso. El mecanismo de cooperativas es muy bueno, pero si no hay controles se puede fomentar la corrupción y el clientelismo político", afirmó Valdez.

Por su parte, entre los dirigentes piqueteros cordobeses tampoco hay coincidencias. Sergio Costiglioni (Tupac Amaru) y Rosalía Cáceres (Corriente Aníbal Verón) respaldan la iniciativa oficial. "Las organizaciones populares podemos demostrar que somos más eficientes que las grandes empresas privadas. Nunca antes hubo fondos para los más necesitados. Tenemos que demostrar que podemos", coincidieron.

Por su parte, Eduardo Salas, referente del Polo Obrero, cuestiona la iniciativa. "En Buenos Aires está funcionando y lo manejan los intendentes, con sentido clientelar. Defendemos el trabajo genuino y este tipo de planes alimentan el trabajo en negro. De todos modos, lucharemos para que estos fondos no queden en manos de los intendentes", afirmó Salas.

El ambicioso y costoso programa social destinado a desocupados aún no fue lanzado en Córdoba, pero la polémica ya está encendida.

Impacto
100 mil empleos. Es lo que el Gobierno nacional dice que generará el plan en la provincia de Buenos Aires.

Fuente: http://www.lavoz.com.ar

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